Cómo ayudar a los conductores de más edad a renunciar a las llaves del automóvil

¿Qué consejos pueden recomendar que me ayuden a lidiar con la mala conducción de mi madre? A la edad de 83 años, sus habilidades para manejar han disminuido, pero sé que está obligada y decidida a seguir conduciendo mientras viva.

Querido Lector, No hay duda de que dejar de conducir puede ser un paso difícil para muchas personas de la tercera edad, así como una conversación difícil para los miembros de la familia preocupados. Aunque no hay una sola manera de manejar este tema a veces delicado, hay una serie de consejos y recursos que pueden ayudarle a evaluar y ajustar la conducción de su mamá, y facilitar su salida de detrás del volante cuando ya no puede conducir con seguridad.

Evaluar su conducción

Para tener una idea clara de la capacidad de conducir de tu mamá, tu primer paso (si aún no lo has hecho) es dar un paseo con ella y estar atento a las áreas problemáticas. Por ejemplo: ¿Conduce a una velocidad inapropiada, a un portón trasero o a la deriva entre carriles? ¿Tiene dificultad para ver, retroceder o cambiar de carril? ¿Reacciona lentamente, se confunde fácilmente o toma malas decisiones al conducir? Además, ¿su mamá ha tenido algún choque o incidente últimamente, o ha notado alguna abolladura o rasguño en su vehículo? Éstas también son señales de alarma.

Transición y conversación

Después de tu evaluación, si crees que todavía es seguro que tu mamá conduzca, mira si está dispuesta a tomar un curso de actualización para conductores mayores. Estos cursos le mostrarán cómo el envejecimiento afecta las habilidades de manejo, y le ofrece consejos y ajustes para ayudar a garantizar su seguridad. Tomar una clase también puede hacer que tu mamá obtenga un descuento en su seguro de auto. Sin embargo, si tu evaluación muestra que tu mamá realmente necesita dejar de conducir, necesitas hablar con ella, pero no exageres. Si empiezas con un arrebato dramático como ¡mamá, vas a matar a alguien! Empiece simplemente expresando su preocupación por su seguridad.

Se niega a salir

Si tu mamá se niega a dejar de fumar, tienes varias opciones. Una posible solución es sugerir una visita a su médico para que le haga una evaluación médica y, si se justifica, prescribir que deje de conducir. Las personas mayores a menudo escuchan a su médico antes de escuchar a su propia familia. Si aún así se niega, comuníquese con el Departamento de Vehículos Motorizados de su localidad para ver si pueden ayudarlo. O, llame a un abogado para hablar con su madre sobre las posibles consecuencias financieras y legales de un accidente o lesión. Si todo lo demás falla, puede que tengas que quitarle las llaves.

Transporte alternativo

Una vez que tu mamá deje de conducir, va a necesitar otras maneras de moverse, así que ayúdala a crear una lista de nombres y números de teléfono de familiares, amigos y servicios de transporte local a los que pueda acceder.

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