Las caídas son algunos de los riesgos más graves que enfrentan los adultos mayores. Cada año en los Estados Unidos millones de personas mayores experimentan caídas, y un gran porcentaje de éstas sufrirán lesiones lo suficientemente graves como para terminar en el hospital. Estas lesiones pueden tener consecuencias graves, incluyendo una gran disminución de la movilidad, la salud y la calidad de vida. Aunque hay algunos riesgos de caídas que sus padres probablemente enfrentarán en todo momento, los cambios de estación también pueden presentar riesgos diferentes e incrementados. Conocerlos es un paso importante en el ajuste de su rutina de cuidado para reducir el riesgo y proteger a sus padres. Algunos de los nuevos e incrementados riesgos de otoño a los que puede enfrentarse su adulto mayor durante los meses de verano incluyen:
- Tropezando con la manguera o las herramientas de jardín en el césped, deje de tenderlo.
- Deslizarse en la cubierta cuando se disfruta de un día en la piscina con la familia.
- Deslizamiento después de usar productos como bloqueadores solares que pueden hacer que su piel resbale.
- Experimentar mareos por sobrecalentamiento o deshidratación.
Introducir el cuidado en el hogar en su rutina de cuidado con su padre o madre que envejece este verano puede ser una manera efectiva de ayudarles a evitar los riesgos de caídas y a mantenerse más seguros. Este proveedor de cuidado puede proporcionar apoyo físico y asistencia para manejar los desafíos de movilidad y los problemas de equilibrio para que sus padres puedan ser más activos, preservar su independencia y mantenerse más seguros durante la temporada de verano y más allá. Alentar a su padre o madre que envejece a realizar más actividad física y apoyar una dieta saludable también puede manejar los factores de riesgo que reducen las probabilidades de que su padre o madre experimente una caída. Los problemas de movilidad son extremadamente comunes entre los adultos mayores. Estos desafíos, que pueden incluir artritis, falta de amplitud de movimiento y fuerza, problemas de equilibrio, mareos y más, pueden poner a tus padres en alto riesgo de sufrir lesiones graves. Experimentar estos problemas también puede disminuir la calidad de vida al reducir el nivel de actividad de tus padres y hacerlos sentir como si no fueran capaces de llevar el estilo de vida que desean. Si tus padres están experimentando este tipo de retos y limitaciones, empezar a cuidarlos en casa puede ayudar. Un proveedor de servicios de cuidado de adulto mayor en el hogar puede estar con su padre o madre para ofrecerle apoyo físico y asistencia que aborde estos desafíos de manera segura y efectiva y que les ayude a ser más activos, a mantener su independencia y a evitar complicaciones y consecuencias potencialmente catastróficas. Esta asistencia puede ayudar a tus padres con los desafíos diarios, así como con las dificultades estacionales que aumentan el riesgo de caídas para tus padres.