Comer es un elemento diario de su rutina de cuidado de adultos mayores con sus seres queridos que envejecen, y muchos cuidadores dan por sentado que esta actividad es simplemente algo que hacen para mantener sus cuerpos sanos y fuertes. Sin embargo, muchas condiciones de salud pueden hacer que comer sea una tarea más difícil para las personas de la tercera edad, poniéndolas en riesgo cuando se sientan a comer o a merendar. Comprender los desafíos que enfrentan mientras comen puede ayudarlo a implementar cambios en el enfoque de la hora de las comidas y los refrigerios para que sus padres puedan seguir disfrutando de la amplia gama de alimentos saludables y deliciosos que les encantan de manera segura y cómoda. Las personas de la tercera edad con enfermedad de Alzheimer u otras formas de demencia a menudo tienen el riesgo más alto de los peligros asociados con la alimentación, pero otras preocupaciones de salud, incluyendo dificultades para tragar y problemas dentales que causan dolor en los dientes o en la mandíbula, también pueden hacer que el proceso de comer sea más peligroso para las personas de la tercera edad. Utilice estos consejos y compártalos con el cuidador de sus mayores para ayudarles a comer con seguridad: – Tómate tu tiempo. Las personas de la tercera edad con problemas de masticación, deglución u otros problemas de alimentación no deben ser personas que comen frecuentemente cuando están de viaje. Tratar de apresurar las comidas o refrigerios, o hacer varias tareas a la vez mientras viaja o hace otras tareas, sólo aumenta el riesgo de asfixia u otras preocupaciones. Planifique comidas y refrigerios para puntos durante el día cuando tenga tiempo suficiente para detenerse, sentarse y concentrarse en la tarea de comer. – Elija los alimentos cuidadosamente. Elija cuidadosamente los alimentos que le da a sus seres queridos que envejecen, de modo que pueda abordar sus limitaciones alimenticias y al mismo tiempo asegurarse de que obtengan toda la gama de nutrientes que necesitan diariamente. Es fácil caer en un patrón de comer sólo las mismas pocas cosas porque sabes que son fáciles de comer para tus padres, pero esto puede reducir drásticamente su ingesta nutricional e incluso reducir su apetito, lo que hace que no coman lo suficiente para mantenerse sanos y fuertes. Pregúntele a su médico acerca de las diferentes texturas que son apropiadas para ellos y de las recomendaciones para los alimentos que usted puede presentar para crear un rango nutricional completo mientras los mantiene seguros. – Espesar con cuidado. Engrosar los alimentos y bebidas es una de las maneras más efectivas de ayudar a las personas mayores con problemas de deglución a consumir suficientes alimentos y bebidas a diario. Los alimentos y líquidos muy delgados son difíciles de controlar en la boca y pueden ser difíciles de tragar, lo que aumenta el riesgo de asfixia. Añadir productos espesantes de alimentos o espesantes naturales como el polvo de tapioca permite a tus padres disfrutar de sus sabores favoritos pero con una textura y consistencia que les resulta mucho más fácil de manejar. – Evitar las guarniciones. Se dice que usted come con los ojos primero, y aunque es posible que quiera darle a sus padres una comida hermosa y atractiva, agregar adornos no comestibles o guarniciones que serían difíciles de comer, puede ser peligroso. Lo mismo ocurre con los elementos del alimento que deben ser eliminados antes de comer, como los huesos.